Aceptarse uno mismo

Control de la Mente
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Publicado por Trinity
Sacerdotisa y chamana Wicca faery, especialista en runas

Hace muchos años, cuando era adolescente, soñaba con ser absolutamente distinta: quería ser bajita, curvilínea, sin acné, con el cabello lacio o rizado (lo tengo crespo), pero, sobre todo, cada vez que pasaba frente al espejo prefería voltear para otro lado... Temía verme tal cual era... ¿Te suena conocido?

Los espejos, en ese entonces, eran mis peores enemigos, pues me mostraban una imagen que yo no aceptaba. ¡Cómo hacerlo si nada que ver con las modelos de las revistas! Además, para "acabarla de amolar", como decía mi mamá, ¡yo no era nada buena para las matemáticas! ¿Cómo? Si en la escuela que yo iba eso era lo deseable en una buena chica. Por supuesto, podía trapear con mi autoestima, que siempre andaba por los suelos...

¡Claro que yo tenía sueños! Desde muy pequeña deseaba ser escritora. Hacía mis propios cuentos y los ilustraba con crayolas. Sin embargo, en la sociedad que me rodeaba, ese tipo de cosas no se consideraban de gente seria. Una buena persona debía saber trabajar con los números... ¿Para qué sirven las demás cosas?


Conforme fui creciendo las cosas mejoraron un poco. Por supuesto, hubo que convencer a mis papás de que nada cambiaría mi intención de estudiar letras. ¿Las matemáticas? Puro seis, pero yo ya luchaba contra la sociedad entera defendiendo el papel que había elegido.

Sin embargo, aun cuando ya hacía las cosas que me gustaban, algo en mi interior, "la loca de la casa", el pensamiento, insistía en decirme que yo no era importante, que debía dedicarme a actividades realmente serias y trascendentes. Yo, por supuesto, lo creía y me castigaba por haber elegido "mal". ¿Cómo? Saboteándome el éxito. ¡Sí! Por mucho tiempo me la pasé pensando que me hubiera ido mejor como ingeniero o astronauta...


Un día, de pronto, todo cambió. Leí un artículo en el que contaban acerca de un grupo hindú y su capacidad para agradecer los dones, cualquiera que estos sean. Ellos saben que todos servimos para cosas diferentes y que los dioses han puesto en cada uno de nosotros distintas habilidades. Incluso, aquel que no agradece su don desplegándolo, dedicándose a ello con amor, comete un error muy grave contra los dioses.

Ahí fue cuando entendí que todos somos necesarios y hermosos. Buenos y sobresalientes. En pocas palabras, que nuestros dones son un regalo y que desplegándolos bendecimos a la divinidad, a nuestra esencia. En consecuencia, el éxito está asegurado.

Desplegar nuestros dones, nuestra belleza propia, nuestra forma de ser, es una forma de orar, de cantar una canción de alabanza para quien nos creó y para nosotros mismos. Es, por supuesto, una manera de aceptar nuestro poder interior y aprender a utilizarlo.

Recuerda que..La depresión es un padecimiento de nuestro tiempo porque algunas veces no reconocemos nuestras habilidades y los dones propios. Vamos por la vida comparándonos con quienes fueron dotados de otra manera. Sin embargo, los regalos existen, aun cuando nos finjamos pobres llevando oro en los bolsillos.

Hoy te invito a hacerte amigo de ese espejo que tienes enfrente, a sonreírte y a dar gracias porque eres un ser especial, único y dotado. ¡Eres una obra de arte inigualable!


Trinity

Sacerdotisa y chamana Wicca faery, especialista en runas




 

 

Comentarios 

 
+1 #1 Yaocihuatl 23-12-2011 15:59
Me encanto este articulo y es verdad, saboteamos a lo que estamos destinados y por eso tantas veces dicen: por que no triunfamos; si hacemos lo que nos agrada seremos exitosas (hay gente rica infeliz)
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